Los robos de placas en el cementerio israelita continúan siendo una preocupación para la comunidad judía de Tucumán. Es que, según confirmaron ayer autoridades de Kehilá, hubo nuevos robos en la necrópolis que tiene la comunidad en avenida Juan B. Justo al 2.400, en Villa 9 de Julio.
Cuando a la mañana los cuidadores abrieron las puertas del cementerio y recorrieron la propiedad, descubrieron que durante la noche los asaltantes habían regresado para continuar sacando las placas de las tumbas. La preocupación en la Kehilá se acentuó luego de que el fin de semana se produjera la sustracción de 80 placas de las tumbas. A pesar de que confirmaron el nuevo robo, los representantes de la comunidad no confirmaron cuál fue el número de placas de metal que se llevaron esta vez los ladrones.
Pero la indignación de la comunidad israelita se acrecentó aún más cuando a la siesta un grupo de asaltantes intentó ingresar a la necrópolis para, con total impunidad, intentar perpetrar sus robos a plena luz del día. En este caso, una guardia policial que había sido apostada en las inmediaciones del cementerio consiguió evitar el nuevo saqueo.
De acuerdo con el informe oficial que se dio, los uniformados lograron ahuyentar a un grupo de asaltantes que estaba por ingresar a la necrópolis. Según se informó, los policías persiguieron a los sospechosos, quienes en su huida dejaron caer tiradas barretas y otras herramientas, que serían las que utilizan para sacar las placas.
Los ataques a esta necrópolis son reiterados y las autoridades de la Kehilá informaron que las sustracciones de las placas de las tumbas comenzaron a producirse en noviembre del año pasado, y que ya llevan más de 200 placas robadas desde que descubrieron el primer robo.
Seguridad vulnerada
A pesar de que las personas que visitan el cementerio israelita deben acceder por una puerta vigilada por los cuidadores, que tiene un portero electrónico, los asaltantes encontraron la manera de ingresar si ser vistos.
Una de las hipótesis que maneja la Policía es que, como las tapias que rodean la propiedad no son de gran altura, los asaltantes las saltan sin mayores dificultades. Pero el intento de saqueo frustrado ayer a la siesta demostró que los ladrones actúan sin tapujos.
Los robos comenzaron en noviembre pasado en el sector sur del cementerio. La Policía mantiene una custodia permanente en la necrópolis, que vigila la propiedad desde las 17 hasta las 8. Aún así, no pueden detener el robo a las tumbas.